El riesgo de intrusión aumenta al anochecer, durante los festivos y en las segundas residencias, según el Observatorio de la Seguridad de Verisure

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riesgo de intrusión
  • El 96,1% de los españoles afirma tener alguna preocupación relacionada con la protección de su hogar o negocio.

  • Las intrusiones en viviendas alcanzan su mayor incidencia durante el anochecer de los sábados, mientras que en los negocios el momento de mayor riesgo se registra durante la madrugada de los jueves.

  • Las segundas residencias presentan un 19% más de probabilidad de sufrir una intrusión que la vivienda habitual y el 72,8% de sus propietarios reconoce estar preocupado por su seguridad.

 

El riesgo de intrusión en hogares y negocios sigue patrones temporales muy definidos que permiten identificar los momentos y las situaciones de mayor exposición. Así se desprende del último Observatorio de la Seguridad de Hogares y Negocios de Verisure, cuyas conclusiones adquieren especial relevancia con la llegada del periodo estival.

El estudio, elaborado a partir del número de saltos de alarma reales registrados por la Central Receptora de Alarmas (CRA) de Verisure España y de los datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, refleja además que la seguridad continúa siendo una preocupación muy presente en la sociedad. De hecho, el 96,1% de los españoles afirma tener alguna inquietud relacionada con la protección de su hogar o negocio, un contexto que subraya la importancia de analizar cómo varía el riesgo de intrusión en función del momento del día, el calendario o el tipo de inmueble.

El riesgo sigue un patrón temporal muy definido

Las intrusiones no se producen de forma aleatoria, sino que responden a patrones horarios claramente definidos. Mientras que en las viviendas el riesgo aumenta al final del día, coincidiendo con las horas de menor visibilidad, en los negocios se concentra principalmente durante la madrugada, cuando los establecimientos permanecen cerrados y sin actividad.

En el caso de las viviendas, la mayor incidencia se registra los sábados entre las 19:00 y las 20:00 horas, dentro de una franja de mayor concentración que se extiende entre las 18:00 y las 23:00 horas. Este tramo coincide con una menor presencia de personas en el entorno y una reducción de la actividad en las calles, factores que pueden favorecer la actuación de los intrusos. Por el contrario, entre las 05:00 y las 10:00 horas se registra la menor concentración de intrusiones, coincidiendo con el inicio de la actividad cotidiana y un mayor tránsito en la vía pública.

En los negocios, la mayor incidencia se registra los jueves entre las 03:00 y las 04:00 horas, dentro de una franja de mayor riesgo que se prolonga desde las 00:00 hasta las 05:00 horas, coincidiendo con el cierre de los establecimientos y la ausencia de personal. Durante el horario laboral, especialmente entre las 07:00 y las 15:00 horas, las intrusiones disminuyen notablemente gracias a la presencia de empleados y clientes, así como a la mayor visibilidad y actividad en el entorno.

Los días festivos elevan el riesgo de intrusión

El calendario también condiciona el comportamiento de las intrusiones. Según el Observatorio de Verisure, la probabilidad de sufrir una intrusión durante un día festivo es un 34% superior a la registrada en una jornada laborable.

Este incremento está directamente relacionado con el mayor tiempo que las viviendas permanecen vacías durante los días festivos, una circunstancia que aumenta la exposición al riesgo y que suele intensificarse en periodos de mayor movilidad, como las vacaciones.