Tipos de Alarmas: Guía Completa para la Seguridad
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No todas las alarmas protegen del mismo modo ni responden a las mismas necesidades. Por eso es importante elegir bien el sistema a instalar entre los distintos tipos de alarmas que existen. Comprender qué cambia entre uno y otro es básico para acertar, por eso hemos elaborado una breve guía que te lo pondrá mucho más sencillo a la hora de contratar la tuya.
Cómo se clasifican los distintos tipos de alarmas
No existe una única clasificación de tipos de alarmas, por eso es importante valorar los parámetros a tener en cuenta a la hora de elegir.
Pueden diferenciarse por su conexión, distinguiendo entre sistemas inalámbricos y cableados, por el grado de seguridad que alcanzan, por su función o por los servicios asociados y los elementos que lo integran.
Tipos de alarmas según su conexión
Clasificar los diferentes tipos de alarmas en función de su conexión resulta útil porque separa dos planteamientos técnicos muy diferentes. Esto aclara la forma en que los detectores, las cámaras de vigilancia y el panel se comunican con la unidad central. Y ello influye a su vez en la instalación, la flexibilidad de uso, el mantenimiento y la adaptación al inmueble. Por eso conviene tener claro qué ofrecen las alarmas inalámbricas y las cableadas.
Alarmas inalámbricas
Las alarmas inalámbricas conectan detectores, cámaras y panel de control mediante radiofrecuencia, WiFi u otras comunicaciones. Un ejemplo es la exclusiva Red ATN de Verisure, a prueba de inhibidores de frecuencia e incluida en todas nuestras alarmas para casa.
Permiten una instalación rápida, limpia y flexible, algo muy práctico en viviendas terminadas y negocios que no quieren tener que hacer obra. Además, facilitan la reubicación de dispositivos o ampliar el sistema con más detectores y cámaras si cambian las necesidades; y todo, sin afectar a la estética.
Alarmas cableadas
Este otro tipo de alarma conecta sus dispositivos mediante cables. Su principal fortaleza es la estabilidad de la comunicación, por lo que sigue siendo una opción muy utilizada en inmuebles de nueva construcción, en reformas integrales en las que el cableado puede preverse desde el inicio o en alarmas para negocios de gran tamaño.
A cambio, su instalación suele ser más laboriosa y menos flexible ante posibles cambios en el futuro. Se trata de sistemas fiables cuando la distribución está bien definida. Sin embargo, no siempre resultan los más prácticos para viviendas terminadas por la necesidad de acometer reformas y lo antiestéticos que pueden resultar los cables.
Tipos de alarmas según su grado de seguridad
Clasificar las alarmas por grado de seguridad es apropiado porque relaciona el sistema con el nivel de riesgo y las exigencias técnicas que es necesario cumplir.
En España, la referencia es la norma UNE-EN 50131-1 y la Orden INT/316/2011, que distingue cuatro grados entre los tipos de alarmas, del 1 al 4.
Alarmas de grado 1
Las alarmas de grado 1 están diseñadas para entornos de bajo riesgo. La Orden INT/316/2011 las define como sistemas con señalización acústica que no van a conectarse a una Central de Alarmas ni a un centro de control.
Son sistemas de alarma sencillos y con un coste contenido, lo que les permite cumplir una función disuasoria. Eso sí, su capacidad de respuesta es limitada porque dependen de que alguien escuche la sirena o detecte la incidencia con rapidez.
Alarmas de grado 2
Las alarmas de grado 2 están orientadas a riesgos bajos o medios y son las más habituales en viviendas y pequeños negocios conectados a una Central Receptora de Alarmas como la de Verisure.
Combinan protección con verificación y gestión profesional, y el sistema puede ser cableado o inalámbrico siempre y cuando cumpla con todas las medidas de seguridad pertinentes.
Alarmas de grado 3
Las alarmas de grado 3 responden a escenarios de riesgo medio o alto. La normativa española las destina a establecimientos obligados a contar con medidas de seguridad y a otras instalaciones que requieren conexión a Central de Alarmas. Incorporan mayores exigencias frente a posible sabotaje y manipulación. Además, la regulación de este tipo de alarmas contempla procedimientos reforzados de confirmación.
Así, su principal beneficio es claro: aportan un plus de fiabilidad para negocios con bienes valiosos, mayor exposición o necesidades superiores a una vivienda.
Alarmas de grado 4
Las alarmas de grado 4 representan el nivel más alto de protección, por eso están reservadas para entornos de riesgo elevado como infraestructuras gubernamentales, instalaciones militares o empresas que custodian materiales peligrosos. Son sistemas diseñados para resistir ataques más sofisticados y mantener la continuidad del servicio mediante redundancias y medidas de protección fuera de lo común.
Estas alarmas no suelen ser necesarias en hogares ni tampoco en la mayoría de los negocios.
Tipos de alarmas según su función
Algunos tipos de alarmas detectan intrusiones, pero otras anticipan incendios, fugas o emergencias personales. Por eso es importante saber clasificarlas dependiendo de su función principal, pues ayuda a no equivocarse al contratar la protección que realmente necesitas.
Alarmas antirrobo o de intrusión
Estos sistemas de alarma están diseñados para detectar accesos no autorizados mediante detectores de movimiento, de apertura de puertas y ventanas, roturas de cristal o verificación por imagen.
Ayudan a reaccionar con rapidez ante un intento de entrada, además de ejercer un potente efecto disuasorio. Suponen la base de muchos sistemas de alarma actuales porque protegen tanto el interior como los puntos de acceso más vulnerables siempre que estén conectados.
Alarmas perimetrales
Las alarmas con detector perimetral protegen el límite exterior o los accesos antes de que el intruso consiga entrar. Pueden usar detectores exteriores, barreras, sensores en vallas o cámaras de vigilancia con analítica integrada. Su principal ventaja es la anticipación, pues permiten detectar movimientos sospechosos con mayor margen de reacción.
Alarmas contra incendios o humo
Las alarmas contra incendios o humo buscan identificar de forma temprana señales compatibles con un fuego, como partículas de humo, calor o llama, en función del tipo de detector que integren.
Activan una alarma que permite evacuar, avisar y actuar antes de que el incendio avance. Es importante que el detector anti-incendios esté conectado con una Central Receptora de Alarmas como la de Verisure para que, en caso de detectar humo, nuestros expertos puedan verificar la situación y dar aviso a emergencias cuanto antes.
Alarmas técnicas
Este tipo de alarmas detecta riesgos no relacionados con la intrusión, como fugas de agua, acumulación de gas, monóxido de carbono, cambios críticos de temperatura o fallos ambientales. Un buen ejemplo de ello es nuestro dispositivo Sentinel.
Permiten intervenir antes de que el problema cause daños mayores en la vivienda o el negocio, por eso son muy utilizadas en segundas residencias, cuartos técnicos y locales vacíos durante horas, en los que una incidencia pequeña puede agravarse si nadie la percibe a tiempo.
Alarmas personales o de pánico
Las alarmas personales o de pánico permiten pedir ayuda inmediata mediante un botón físico, portátil o integrado en el sistema. Se usan ante una amenaza, un atraco, una caída o una situación médica urgente, incluso sin activar una sirena sonora. Ejemplos de ello son nuestro botón SOS, nuestro pulsador anti-atraco o Guardián Verisure.
Su principal ventaja es la rapidez y lo fácil que se utilizan, aspectos importantes cuando no hay tiempo ni para llamar por teléfono.
Qué componentes suelen formar parte de un sistema de alarma
Los componentes de una alarma varían en función del proveedor y del nivel de protección contratado, pero es importante conocer los más básicos para poder comparar sistemas con criterio.
Panel de control
El panel de control es el centro operativo del sistema. Desde él se conecta o desconecta la alarma y se coordinan las señales que llegan de detectores y cámaras de vigilancia. Puede incorporar una sirena disuasoria, un teclado, un botón SOS y un sistema habla-escucha para estar en contacto con la Central de Alarmas.
Sensores volumétricos
Detectan movimiento dentro de una estancia y ayudan a identificar una presencia no autorizada en el interior del inmueble, generando un salto de alarma inmediato. Existen diferentes tecnologías, aunque la más habitual es la infrarroja, que observa cambios en la energía infrarroja o el calor del entorno.
Su integración añade una segunda capa de protección si un intruso consigue entrar, por eso es imprescindible que se ubiquen en zonas de paso.
Contactos magnéticos
Los detectores de acceso se colocan en puertas y ventanas, y sirven para detectar aperturas no autorizadas. En el caso de una alarma Verisure, nuestra tecnología Shocksensor permite identificar también los golpes y vibraciones previas a una intrusión.
Básicamente, un imán y un detector permanecen alineados cuando el acceso está cerrado, mientras que si se separan con el sistema conectado, se registra la apertura y se genera una señal de alerta.
Cámaras de videovigilancia
Las cámaras de vigilancia aportan otra capa más de seguridad al sistema de alarma. Pueden ofrecer vídeo en directo, grabación por eventos o imágenes para verificar lo que ocurre tras una alerta. Esto permite a nuestros expertos recabar la información necesaria para agilizar el proceso de aviso a la Policía.
Cómo saber qué tipo de alarma necesitas
Para saber cuál de todos estos tipos de alarmas necesitas, es importante que un experto en seguridad de Verisure realice una evaluación de vulnerabilidades del inmueble que deseas proteger. Existen soluciones muy distintas, así que un buen asesoramiento resulta clave para dimensionar bien el sistema y asegurar su correcto funcionamiento.
Qué factores influyen al elegir una alarma para casa o negocio
Para acertar al elegir entre todos los tipos de alarmas disponibles es importante saber qué factores son los que condicionan la protección, la detección temprana y la adaptación del sistema a tu vivienda o negocio.
- Nivel de riesgo, entendido como la combinación de ubicación, accesos, horarios, valor de los bienes a proteger y el nivel de exposición a posibles intrusiones.
- Calidad de detección y aviso, poniendo atención a la sensibilidad de los detectores, el proceso de verificación y la conexión permanente con respuesta especializada inmediata. En el caso de Verisure, nuestros expertos siempre responden en menos de 20 segundos para iniciar las verificaciones oportunas.
- Tipo de inmueble: si es un piso, un chalet o un negocio, pues requieren de coberturas y dispositivos diferentes.
- Facilidad de instalación y ampliación. En este apartado, contar con sistemas inalámbricos de calidad es un plus.
- Servicios asociados, como por ejemplo tareas de mantenimiento incluidas, asistencia, conexión con Central Receptora de Alarmas 24/7 y soporte experto.
Verisure y las soluciones de alarma según el nivel de riesgo
En Verisure no se parte de un kit de alarma estándar, sino de una evaluación pormenorizada de vulnerabilidades que permite diseñar un sistema de alarma a medida, perfectamente ajustado al nivel de riesgo de cada vivienda o negocio.
Ese análisis tiene en cuenta el número y la vulnerabilidad de los accesos, los hábitos de uso, el entorno y los puntos débiles. Todo con el objetivo de asegurar la máxima protección posible.
Verisure lleva más de 30 años protegiendo hogares y negocios con tecnología de alarma avanzada exclusiva. Somos la empresa líder en alarmas en España y el resto de Europa: empieza a beneficiarte de nuestra experiencia hoy mismo.



